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Los siete mártires de la familia Löb
de Tilburg y de Berkel en Países Bajos

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Robert Löb :
                           Broeder Linus (1910-1942)

Georg Löb :                                 Ernst Löb :
        Pater Ignatius                              Pater Nivardus
          (1909-1942)                                  (1913-1942)

                                      Wies Löb :
                       Moeder Veronica (1911-1944) 

           Lien Löb :                                 Dora Löb :
    Moeder Hedwig                Moeder Maria Theresia
         (1908-1942)                                 (1911-1942)

                          Hans Löb (1916-1945)

Los siete mártires de la familia Löb
de Tilburg y de Berkel en Países Bajos

La importancia dada a la muerte de nuestros siete hermanos del Atlas nos hace pensar en otro grupo de siete mártires, la familia Löb, que murieron víctimas de la persecución nazi durante la Segunda Guerra Mundial.

Era una familia cristiana de origen judía. Fueron detenidos en el mismo tiempo que Edith Stein y muchos otros cristianos de origen judía, in Holanda, después de la carta pastoral valiente de los obispos neerlandeses contra las atrocidades cometidas contra el pueblo judío.

Un aspecto extraordinario de esta familia es que tres de los cuatro hijos varones eran monjes de la abadía de Koningshoeven (Tilburg) y tres de las cuatro hijas eran monjas de Koningsoord (Berkel, ahora Berkel-Enschot).

La versión inglesa de la historia de estos siete mártires holandeses que presentamos aquí fue preparada hace treinta años por el Padre Ansgario Christensen, entonces monje de New Melleray y ahora monje de Tre Fontane, tomando como base una narración in neerlandés escrita por un monje de Koninsgshoeven.

LOS SIETE MARTIRES DE LA FAMILIA LÖB
de Tilburg y de Berkel en Países Bajos


Por Ansgario Christensen
 

En el cementerio bien cuidado de la abadía cisterciense de Koningshoeven, cerca de Tilburg, en la parte central reservada a los abades, hay una insólita cruz de granito delicadamente rodeada de flores holandesas. En ella está grabada una inscripción que reza: "A la memoria de nuestros hermanos, Padre Ignacio, Padre Nivardo, Hermano Lin, de la familia Löb, que murieron en Auschwitz en 1942, por el nombre de Cristo". El visitante pregunta por qué únicamente esos monjes fueron seleccionados para la muerte, tanto más cuanto que Löb es un nombre alemán y no holandés. Y aquí comienza una historia de la que cada elemento tiene vida propia.

Estos tres hermanos eran hijos de una pareja de judíos, de padres convertidos, excepcionalmente dotados y piadosos, que tuvieron el privilegio, sin parangón en los tiempos modernos, de contar a la vez tres hijos en una abadía cisterciense y también tres hijas en otro monasterio cisterciense. Los seis, hombres y mujeres excelentes consagrados a Cristo, fueron detenidos por el gobierno nazi simplemente porque eran de origen semita. Demostraron una fidelidad heroica y una libertad sin trabas en sus sufrimientos y finalmente en su muerte.

Ludwig ("Lutz") Löb, el padre de nuestra heroica familia, había nacido en Rhenania en 1881 de padres judíos liberales. Su padre era un competente hombre de negocios en la industria del vestido en La Haya, donde hizo venir a su familia en 1882. De hecho, aunque sus hijos fuesen todos holandeses, Ludwig no se decidió a abandonar su ciudadanía alemana.

Lutz creció y se convirtió en un joven reflexivo, sensible y distinguido. Después de haberse sentido atraído por el Marxismo, se convirtió leyendo al Cardenal Mercier y otros autores, y comenzó interesarse por el catolicismo. Se caso con una joven judía, Johanna ("Jenny") van Gelder, hija de un rico exportador de Amsterdam. De ella se dice, en contraste con Lutz, que era una joven impulsiva, dotada y extravertida. Se bautizaron unos días antes de su boda en 1906.

Ludwig tenía cierto éxito como ingeniero de minas y como profesor. La familia se desplazó de los Países Bajos a Indonesia. Finalmente regresó y se estableció en Bergen op Zoom. En este tiempo, de 1908 a 1918, tuvieron ocho hijos. Bergen op Zoom era una región fuertemente católica. Allí no eran ricos, pero los caracteres se desarrollaron de una manera muy sana. Jenny era muy conocida en la ciudad por sus recepciones. "En casa de los Löb siempre es fiesta,". Lutz era un profesor dulce, apreciado y atrayente. Había llegado a una reflexión tranquila, estudiaba a San Bernado, traducía libros del francés (entre ellos la Vida de Dom Marmión, de Thibaut), hacía retiros anuales de ocho días en la cercana abadía de Koningshoeven, y era conocido por todos como un auténtico santo.

Así las cosas, su hijo mayor, George, al terminar sus estudios, quiere ser sacerdote. Después de algunas dificultades y dudas, entró en 1926, como novicio de coro en la cercana abadía trapense. Entonces comienza la procesión. Tras él siguieron sus dos hermanos, Robert ("Rob"), como hermano converso y Ernst como monje de coro. Por ese entonces, la hija mayor, ("Lien") experimenta la misma atracción y pide entrar en un monasterio trapense. El más cercano era de lengua francesa: Chimay, al sur de Bélgica. Lien fue la primera joven holandesa en entrar en esta casa. "Me ofrezco por la conversión de los judíos". También fue seguida por dos de sus hermanas, Door y Wies. En 1937, partirán todas ellas para la fundación de Berkel, en los Países Bajos, no lejos de Koningshoeven. Había, pues, dos Padres, un Hermano y tres Hermanas en la misma familia y cada uno tenía su carácter. George (Padre Ignacio) era extravertido, cordial y servicial. Él y Rob tuvieron algunas veces problemas en el Capítulo de culpas, pero se sometieron de buen grado. Rob (Hermano Lin) era generoso, activo y lleno de alegre cordialidad. Construyó a mano una radio prohibida con una cubierta de hierro blanco como antena y escuchaba secretamente los discursos de Hitler!!! Ernst (Padre Nivardo) era serio: "monje hasta la médula de sus huesos". Submaestro de novicios, dueZo de sí, era estricto para sí mismo, pero bueno con los demás. A menudo con tensión nerviosa por falta de sueZo, asistía animosamente, sin embargo a lasVigilias de noche, y luchaba contra el sueZo en medio de numerosas "satisfacciones". Lien (Madre Hedwige, una joven amable, madura y maternal, desempeZó varios oficios en comunidad y tenía fama de monja ejemplar, abierta y espontánea, pero sabiendo dominarse. Door y Wies (Madres Teresa y Verónica) eran sacrificadas y profesaban un amor tierno a la Virgen María. No eran, sin embargo, tan fuertes físicamente como Lien. Quedaron en la casa paterna sólo los dos pequeZos: Hans y Paula.

Durante este tiempo, Lutz Löb murió santamente y tuvo un entierro de pobre, como había pedido él mismo. Poco después de la Primera Misa de Padre Nivardo, murió también Jenny, la madre.

El Tercer Reich llegó. Sobrevino la guerra. Los panzers nazis atronaron en los Países Bajos. Los obispos holandeses, en una carta pastoral, condenaron las atrocidades contra el pueblo judío. En vez de atacar directamente a la jerarquía, el comisario general Schmid decidió reducirlas al silencio por un acto anunciado en público como medida de represalias: una semana después, los judíos de fe católica en los Países Bajos fueron detenidos. Por esto su muerte puede ser considerada con pleno derecho como martirio, sufrido por odio a la Fe y al magisterio de la Iglesia.

La maZana del domingo, 2 de agosto de 1942, mientras las monjas de Berkel cantaban como de costumbre el oficio de noche, se presentó la policía y exigió que salieran Madre Hedwige y Madre Teresa. Estas dejaron el coro, recibieron la Comunión de manos de su capellán y con una sonrisa dijeron adiós a las que estaban cerca. "¿No habéis sentido deseos de huir?" "No, simplemente he dicho a Dios: me entrego a Ti; haz de mí lo que quieras". Madre Verónica, en cama, seriamente enferma de tuberculosis, no fue arrestada.

Cuando llegaron a Koningsheven en el coche de la policía, los guardias SS hicieron salir a los hermanos del Oficio de noche, pero permitieron a Padre Nivardo y Padre Ignacio celebrar la Misa. La manera en que Padre Nivardo celebró la Misa, con su calma habitual y su gravedad consciente fue extraordinaria. Interrogado sobre si no había deseado un intento de fuga, Padre Ignacio respondió: "¿Qué consecuencias habría tenido para el monasterio? Ellos han amenazado con matar a diez si nosotros no vamos". A otro hermano le dijo: "Adiós, hasta el cielo". La primera reacción del Hermano Lin fue de huir, pero la rechazó y sirvió a la Misa del Padre Ignacio.

Cuando los hermanos salieron al coche y encontraron a sus hermanas a las que no habían visto desde hacía 12-14 aZos, el encuentro fue cordial y alegre. Uno de los guardias dijo asombrado: ¿Creéis que vais a una fiesta? "Es verdad, respondió M. Hedwige, vosotros habéis venido para conducirnos más rápidamente al Paraíso".

Ese mismo día, no menos de 300 judíos católicos fueron arrestados en los Países Bajos y enviados a Amersfoort, centro de reunión, y después al infame campo de Westerbork, cerca de la frontera alemana. Hay que mencionar que ya en ese momento los nazis esperaban que los Estados Unidos organizarían un refugio para sus víctimas, y los dosiers tienen notas precisas establecidas para amigos y contactos en América. El gobierno americano, sin embargo, no les dio pase. Los Löb estaban en compaZía selecta, con médicos, intelectuales, doctos Padres y Hermanas Dominicos y la gran Carmelita, Sor Benedicta de la Cruz, Edith Stein. La fuerte personalidad de esta última la convertía en líder natural del grupo de religiosos que rezaba el Oficio Divino y el Rosario en común.

Hay testigos que afirman que los dos sacerdotes Löb eran particularmente activos para consolar y escuchar confesiones y que las monjas eran animosas y entregadas especialmente al cuidado de los niZos. Este poco es casi todo lo que sabemos de ellos. El grupo fue transferido al terrible campo de Auschwitz en Polonia, donde un documento nazi, breve, indica sus fechas de nacimiento y muerte: agosto y setiembre de 1942. Una nota no oficial de una carta anónima dice que, en razón de su escucha de confesiones, Padre Ignacio y Padre Nivardo fueron fusilados con dos sacerdotes polacos y dos padres griegos, y que Padre Nivardo, el antiguo submaestro, exclamó antes de la ejecución: "¡Por el noviciado de Koningshoeven!".

Sor Verónica, que estaba enferma, fue finalmente arrestada por los nazis y conducida a Westerbork, pero fue puesta en libertad ocho o diez días después. Más tarde fue enviada diversos hospitales por sus superioras y finalmente murió en su propio monasterio en agosto de 1944. De los hermanos más jóvenes, Hans fue arrestado y enviado a trabajos forzados a una mina de zinc en Polonia. Cuando los comunistas avanzaron, fue transportado en un camión hacia el oeste y en el viaje se le helaron los pies. Murió en las barracas de la enfermería de Auschwitz en febrero de 1945. La más joven de la familia, Paula, casada con un holandés, permaneció en Nimega durante la guerra, oculta en la casa de una valiente familia católica, y es el único miembro vivo de la familia.

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